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jueves, 9 de agosto de 2007

LA REDISTRIBUCIÓN DE LA RIQUEZA Falacias que empobrecen

Por Manuel F. Ayau Cordón

Todos los días se dice que hay que disminuir la diferencia entre ricos y pobres mediante la redistribución de la riqueza existente. Las agencias de ayuda económica y de asesoría de gobiernos amigos abonan ese clamor. Un ejemplo reciente nos lo dio el "experto" argentino en ética y economía Bernardo Kliksberg, invitado por el vicepresidente de Guatemala a dictar varias conferencias en la Escuela de Gobierno y Gestión Pública, donde hizo énfasis en la redistribución de la riqueza para disminuir la pobreza.

A pesar de las buenas intenciones de quienes piensan así, es un lamentable error que agrava la pobreza y que es producto de varias falacias.

Aclaro que me refiero a riqueza adquirida legítimamente, pues la riqueza obtenida ilegítimamente corresponde al ámbito delictivo. También aclaro que el dinero en sí no es riqueza: sirve solamente como medio de intercambio de la riqueza que ya existe. El dinero en sí no nos alberga ni alimenta, ni cura nuestras enfermedades; una vez que hemos producido algo que sí es riqueza lo cambiamos por dinero, para después cambiarlo por otras satisfacciones.

Es decir, el dinero lo adquirimos mediante los aportes que hacemos para satisfacer las necesidades de otros, pues esa es la única forma de adquirir dinero pacíficamente.

Por último, tengamos presente que la propiedad privada incluye todo lo que poseemos: nuestro cepillo de dientes, nuestro auto, nuestra ropa, nuestra casa, nuestras inversiones, etc.

– Primera falacia: Unos son ricos porque otros no lo son. Como si la riqueza se tratara de algo de tamaño fijo y, en consecuencia, si a unos les toca más es porque a otros les toca menos. No se comprende cómo todos pueden, al mismo tiempo, tener más y aumentar su riqueza, aunque sea de manera desigual.

– Segunda falacia: La producción de riqueza ocurre, simplemente. Carlos Marx decía que la producción resulta de las "fuerzas naturales productivas". Pero la producción de riqueza no es ni automática ni producto de fenómenos metafísicos. Es producto de la acción deliberada, mental o física, de individuos, algunas veces solas y otras veces con la cooperación de otros, mediante contratos libres, explícitos o sobreentendidos. Y las obligaciones contractuales cumplidas saldan las cuentas. Es así que la riqueza se produce y distribuye en el mismo acto.

– Tercera falacia: En los intercambios, unos ganan lo que otros pierden. La realidad es que en los intercambios libres (de mercado) unos ganan precisamente porque otros ganan; si no, no se llevaría a cabo el intercambio. Siendo así, una persona sólo se puede enriquecer enriqueciendo a los demás.

– Cuarta falacia: La riqueza es de la sociedad y no de los individuos que la producen. ¿Quién produciría algo si sabe de antemano que no podrá disponer de lo que produce? Obviamente, producirá lo mínimo: sólo aquello que sabe no le van a quitar.

– Quinta falacia: El acto de redistribuir no es despojo, sino "justicia social". Pero ¿cómo se llama al acto de redistribuir lo que ya tiene dueño, lo que ya está distribuido? Redistribuir implica despojar de riquezas a su legítimo propietario, riquezas que obtuvo en buena ley, para traspasárselas a otros. El hecho de que se legalice el acto por medio de la fuerza coercitiva del Estado no cambia su naturaleza. Eso sólo legaliza un acto que, cuando lo comete un particular, tiene pena de cárcel. Y utilizar a otros de ejemplo, sean gringos o noruegos, no cambia la esencia moral del despojo.



© AIPE
Manuel F. Ayau Cordón, ingeniero y empresario guatemalteco. Fundador de la Universidad Francisco Marroquín, fue presidente de la Sociedad Mont Pelerin.

FUENTE: http://revista.libertaddigital.com/articulo.php/1276231443



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sábado, 4 de agosto de 2007

AYN RAND

Ayn Rand (pseudónimo de Alissa Zinovievna Rosenbaum, San Petersburgo, Rusia, 2 de febrero de 1905 - † Nueva York, Estados Unidos, 6 de marzo de 1982), filósofa y escritora estadounidense de origen ruso. Nació en una familia judía, aunque no practicante, si bien afirmaba sobre ella misma ser atea desde que tuvo uso de razón.

Ayn Rand creó su propio sistema filosófico, al que llamó objetivismo, describiéndolo como la "filosofía para vivir en la tierra". El objetivismo es un sistema integrado de pensamiento que define principios abstractos en los que el hombre debe pensar y actuar si es que quiere vivir la vida propia de un hombre. La filosofía y la ficción de Ayn Rand enfatizan sus conceptos de individualismo, egoísmo racional y capitalismo


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viernes, 27 de abril de 2007

EL FILÓSOFO DE LA LIBERTAD

Friedrich August von Hayek (Viena, 8 de mayo de 1899 - Friburgo, 23 de marzo de 1992) fue un filósofo y economista de la Escuela Austríaca (discípulo de Friedrich von Wieser, pero sobretodo de Ludwig von Mises). Ha sido uno de los grandes economistas del siglo XX y es considerado por muchos uno de los padres del liberalismo moderno. Ha sido también uno de los mayores críticos de la economía planificada y socialista. Fue galardonado con el Premio Nobel de Economía en 1974.
Su obra, que comprende unos 130 artículos y 25 libros, no se limita únicamente a la ciencia económica, si no que trata desde filosofía política hasta antropología legal o historia, y en general todo lo referente a las ciencias sociales.
fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Friedrich_Hayek

ENSAYO RECOMENDADO DE FRIEDRICH HAYEK :

Año: 8, Abril 1966 No. 123

Derecho y ley


Por Friedrich August von Hayek
El derecho protege la libertad: las leyes la matan
Equivocaciones acerca del estado jurídico

Ubicar el texto en la siguiente fuente:

http://www.biblioteca.cees.org.gt/topicos/web/topic-123.html

VISITEN :

CENTRO DE ESTUDIOS ECONÓMICOS - SOCIALES DE GUATEMALA http://www.cees.org.gt/

LIBERALISMO.ORG http://liberalismo.org/

INSTITUTO DE LIBRE EMPRESA -PERU http://ileperu.org/

"Si pretendemos el triunfo en la gran contienda ideológica de esta época, es preciso, sobre todo, que nos percatemos exactamente de cual es nuestro credo". F.A. Hayek